Modernización del TLCUEM: impulso para la competitividad empresarial

La modernización del TLCUEM representa una oportunidad para fortalecer las relaciones económicas entre México y Europa y promover un desarrollo sostenible.

Modernización del TLCUEM: impulso para la competitividad empresarial


Comercio exterior 01 de abril de 2025

El 17 de enero de 2025 se anunció que concluyó la negociación de la modernización del Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y México (TLCUEM); dicha renegociación resulta conveniente para México ante la postura que está tomando EUA con relación al establecimiento de aranceles, a pesar de la existencia del Tratado entre México, EUA y Canadá (T-MEC), por ende, es el momento idóneo para diversificar mercados con condiciones favorables; dependiendo del país de la Unión Europea del que se trate, el ingreso per cápita es hasta cuatro veces mayor que el de México.

Aunque esta integración económica representa desafíos importantes como la distancia y la logística requerida para el intercambio de bienes y servicios, también es un aliciente para mejorar la competitividad de las empresas.

Desde su origen, el TLCUEM se estableció como un marco estratégico para fomentar las relaciones comerciales y de inversión entre las dos regiones que, en la actualidad, mantienen un comercio bilateral de bienes y servicios que supera los 100,000 millones de dólares y tiene una población agregada de más de 580 millones de habitantes. Hasta el momento, el intercambio comercial ha significado para México recibir tecnología a través de maquinaria y equipo a cambio de la exportación de materias primas y manufactura no compleja.

No obstante, en un mundo marcado por la transformación digital, las exigencias medioambientales, así como la disrupción de las cadenas de suministro y distribución globales, resulta indispensable modernizar el TLCUEM para afrontar los recientes cambios y retos geopolíticos y económicos; asimismo, para ubicar nuevas oportunidades y fomentar un comercio equitativo y sostenible.

El éxito del TLCUEM depende, en gran medida, de la preparación y adaptabilidad de las empresas mexicanas.

Principales cambios del acuerdo modernizado

El tratado modernizado amplía el alcance del acuerdo original en materia de comercio digital, Pymes (Pequeñas y Medianas Empresas), sostenibilidad, derechos laborales y protección de datos. Algunos puntos destacados son:

  • Reducción de barreras comerciales en productos sensibles
  • Desarrollo del comercio digital
  • Criterios ASG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza)
  • Modernización del convenio agrícola, facilitando el acceso preferencial de productos mexicanos al mercado europeo (incluyendo aguacates, carne y otros productos procesados)

Aspectos fiscales destacados

Aspectos fiscales destacados

Reducción de aranceles: la eliminación o reducción de aranceles en una variedad de productos, especialmente los agrícolas, afectará la recaudación aduanera y puede influir en las estructuras de precios y la competitividad de los productos mexicanos en el mercado europeo.

Facilitación del comercio y simplificación aduanera: la modernización incluye medidas para simplificar procedimientos aduaneros, lo que podría reducir costos operativos y administrativos para las empresas, afectando indirectamente las obligaciones fiscales al facilitar el cumplimiento y la eficiencia en las operaciones comerciales.

Incentivos fiscales para innovación y sostenibilidad: aunque no está especificado en el tratado, la promoción de tecnología e innovación, así como los compromisos en desarrollo sustentable, podrían llevar a la implementación de incentivos fiscales por parte del gobierno mexicano.

Cambios en normativas de protección de datos: la inclusión de normas de protección de datos puede requerir ajustes fiscales para las empresas, especialmente, aquellas que manejan grandes volúmenes de datos personales y transacciones digitales para asegurar el cumplimiento con las regulaciones europeas.

Fiscalidad internacional y normas de cumplimiento: con el incremento en las relaciones comerciales y de inversión, las empresas mexicanas deberán prestar más atención a la fiscalidad internacional y las normas de cumplimiento tributario. Asimismo, tendrán que evaluar en dónde se está generando valor en las cadenas de suministro, en especial, en aquellos casos en los que se establezcan políticas corporativas en materia ASG que beneficien a empresas afiliadas o partes relacionadas ubicadas en la Unión Europea.

Actualmente, México y la Unión Europea mantienen un comercio bilateral de bienes y servicios que supera los 100,000 millones de dólares.

Impacto en sectores industriales clave

Automotriz y manufactura avanzada

La industria automotriz es uno de los sectores más dinámicos, tanto en empresas armadoras como en autopartes. Armadoras europeas tienen plantas estratégicas en México, aprovechando la mano de obra calificada y el acceso al mercado norteamericano; aunque será importante analizar el impacto de la posición que tomará EUA respecto de las importaciones de bienes manufacturados en México. Para países como Alemania, Francia y España, esta integración puede resultar muy oportuna debido a la consolidación que está ocurriendo en el sector por la comercialización de autos eléctricos e híbridos, así como a la preponderancia que ha tomado China en este segmento.

La modernización del TLCUEM reducirá los costos en la importación y exportación de autopartes y vehículos ligeros y pesados, promoviendo la integración de cadenas de suministro transatlánticas. Además, el énfasis en la sostenibilidad podrá impulsar la producción de vehículos eléctricos, donde México podrá jugar un rol importante como proveedor de baterías y componentes tecnológicos.

Las empresas en este ramo deberán evaluar llevar a cabo la inversión en tecnologías de manufactura 4.0, como la automatización, Inteligencia Artificial (IA) y logística avanzada, para optimizar la producción y mantener una posición competitiva en el mercado.

Agroindustria y alimentos procesados

El sector agroalimentario mexicano puede beneficiarse por la eliminación de aranceles en productos clave como el aguacate, el tequila y los berries. Asimismo, los productores europeos tendrán acceso preferencial al mercado mexicano para productos como quesos, vinos y aceites de oliva.

La creciente demanda de productos orgánicos y sustentables en la Unión Europea representa una oportunidad para que los productores mexicanos diversifiquen su oferta y cumplan con estándares más estrictos. Las empresas en este sector deberán adoptar certificaciones internacionales de calidad y sostenibilidad, como las Global GAP y Rainforest Alliance, para aumentar la aceptación de productos en mercados de alta exigencia.

Tecnologías digitales y servicios

El comercio digital es uno de los mayores beneficiarios con la modernización del TLCUEM. Las empresas mexicanas podrán tener mayor acceso a plataformas digitales para exportar sus productos y servicios a la Unión Europea.

Estrategias a considerar

Para las empresas que buscan maximizar los beneficios de la modernización del TLCUEM, se proponen las siguientes estrategias:

modernización del TLCUEM

Diversificación de mercados: las empresas mexicanas deben aprovechar el acceso ampliado a la Unión Europea para diversificar sus mercados, mitigar la exposición cambiaria y reducir la dependencia de EUA. Esto requiere una investigación exhaustiva sobre las preferencias de los consumidores europeos y sus regulaciones.

Inversión en innovación y tecnología: la adaptación a los estándares europeos y la integración en cadenas globales exigen inversiones en tecnología, sostenibilidad, investigación y desarrollo. Las empresas deben priorizar el desarrollo de productos y procesos que cumplan con los requisitos internacionales; asimismo, deberán evaluar la aplicación de incentivos fiscales que fomenten la inversión en innovación y tecnología.

Fortalecimiento de alianzas estratégicas: la colaboración entre empresas mexicanas y europeas puede abrir nuevas oportunidades de mercado. Las alianzas estratégicas permiten compartir conocimiento, reducir costos y expandir la presencia global.

Cumplimiento de normas y estándares internacionales: las entidades mexicanas deben capacitarse en estándares europeos, especialmente, en temas de sostenibilidad, derechos laborales y calidad de productos. Cumplir con estas normativas no sólo asegura el acceso al mercado, sino que también mejora la competitividad.

Capacitación y desarrollo del talento: la globalización exige una fuerza laboral capacitada para operar en entornos internacionales; las empresas deben invertir en programas de formación, idiomas y habilidades técnicas para competir en el mercado europeo. Los incentivos fiscales para atraer el talento internacional a los países europeos se deben tomar en cuenta.

Aprovechamiento de incentivos gubernamentales: tanto México como la Unión Europea ofrecen incentivos para fomentar el comercio y la inversión en sectores estratégicos. Es crucial que las empresas investiguen y accedan a estos beneficios para mejorar su rentabilidad.

La modernización del TLCUEM resulta conveniente para México ante la postura que está tomando EUA con relación al establecimiento de aranceles.

Conclusiones

La modernización del TLCUEM representa una gran oportunidad para fortalecer las relaciones económicas y promover un desarrollo sostenible; sin embargo, su éxito depende, en gran medida, de la preparación y adaptabilidad de las empresas.

La comunidad empresarial debe asumir un papel proactivo, invirtiendo en innovación, cumpliendo con la normativa internacional y aprovechando al máximo las oportunidades que ofrece este nuevo marco comercial. De esta manera, será posible participar y liderar en los mercados globales que este acuerdo promete abrir.icono final



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